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El cerebro
humano
El cerebro humano es una masa de tejido
gris-rosáceo y semejante a la gelatina que en un adulto pesa
alrededor de 1,5 kg.
El cerebro más
pesado del mundo perteneció a un varón norteamericano de 30
años. Pesaba 2,3 kg. El cerebro más liviano en un adulto
medio (680 g) perteneció a un hombre de 46 años y 1,5 m de
estatura que falleció en 1907.
El cerebro
contiene aproximadamente 100.000 millones de células
nerviosas.
El cerebro está dividido en dos hemisferios.
El izquierdo es el que predomina en todas las personas
diestras y en muchas zurdas. La parte dominante del cerebro
suele controlar el cálculo matemático, el lenguaje y la
lógica, mientras que el otro hemisferio controla las
emociones, la música y las habilidades artísticas.
El hemisferio izquierdo de nuestro cerebro
controla el lado derecho del cuerpo, mientras que el derecho
controla el lado izquierdo.
Con la energía generada por el cerebro se
podría encender una bombilla eléctrica de 15 watios.
Nuestro cerebro contiene minúsculos
cristales de óxido de hierro. De ahí que dé la sensación de
que algunas personas funcionen como si estuvieran provistos
de una brújula interior. Incluso con los ojos vendados,
pueden localizar el norte. Muchos animales que migran largas
distancias cada año, como las aves y las ballenas, también
tienen cristales de óxido de hierro en el cerebro.
El hipotálamo es la parte del cerebro que
controla el ciclo de veinticuatro horas del organismo. Las
funciones orgánicas cambian durante el día. Tu memoria a
medio plazo es mejor por la mañana, la visión alcanza el
máximo grado de agudeza al mediodía y el gusto y el olfato
se hallan en su punto más álgido alrededor de las cinco de
la tarde.
Mientras duermes, el sentido del olfato,
tacto, gusto y vista se «desconectan», pero el del oído
permanece sensible.
Los aromas contribuyen al aprendizaje. Los
científicos realizaron un test para averiguar cuál era el
rendimiento de dos grupos de niños en una prueba de deletreo
de palabras. A uno de los grupos se le facilitó una lista de
términos para que los memorizaran bajo una exposición a un
aroma. Un poco más tarde, se les pidió que los deletrearan,
siempre en presencia del mismo aroma. El segundo grupo
memorizó las palabras y realizó el test de deletreo sin
ningún aroma especial en el ambiente. El primer grupo de
niños obtuvieron mucho mejores resultados en la prueba.
Serpientes
Hay alrededor de tres mil especies de serpientes, un 10% de las cuales
son venenosas. Las serpientes producen dos tipos de
veneno: neurotoxinas (por ejemplo, las cobras), que
actúan sobre el sistema nervioso; y hemotoxinas
(serpientes de cascabel), que destruyen las células de
la sangre, afectando al corazón y los tejidos.
Algunas serpientes de mar pueden producir los dos
tipos de veneno.
Las diez serpientes más venenosas del mundo se
encuentran en Australia.
La serpiente marina de hocico ganchudo produce el
veneno más tóxico de entre todas las serpientes. Sin
embargo, mata muy pocas personas, ya que la producción
de veneno es escasa y no muerde con demasiada
frecuencia.
La serpiente terrestre más venenosa del mundo es el
taipán australiano (Oxyuranus microlepidotus). Vive en
el sudoeste de Queensland y su veneno es capaz de matar
a más de cien adultos.
La serpiente venenosa de mayor longitud es la cobra
reina, que en general mide poco menos de 4 m, aunque
algunos ejemplares alcanzan 5,5 m. La cobra reina vive
en Asia, incluyendo las islas Filipinas, Malasia, China,
India y Tailandia.
La serpiente más «asesina» es la víbora Russell, con
alrededor de seis mil muertos anuales. Le sigue la cobra
asiática, que mata a 3.000 personas al año.
La pitón más larga del mundo se encontró en
Indonesia. Medía 10 m. Una pitón de gran tamaño es capaz
de tragar un animal de hasta 68 kg de peso, es decir, el
peso medio de una persona adulta.
La mamba negra, que vive en África oriental, es la
serpiente más rápida del mundo. Este agresivo reptil
puede alcanzar velocidades de hasta 19 km/h en terreno
llano.
La mayoría de las variedades de serpientes pueden
vivir varios meses sin comer.
Ballenas
Las ballenas pertenecen a la familia de los cetáceos, formada en su
mayoría por mamíferos marinos tales como el delfín y
la marsopa. Exceptuando el elefante, la ballena es
el animal cuyo cerebro es más voluminoso que el
nuestro. El cerebro de una ballena adulta pesa
alrededor de 9 kg, mientras que el del delfín hocico
de botella pesa 1,7 kg.
La ballena es uno de los pocos mamíferos que
viven única y exclusivamente en el agua.
Hasta la fecha, según los científicos, la ballena
azul es el animal más grande que jamás haya poblado
la Tierra.
De un solo bocado, una ballena azul puede
engullir 50 toneladas de agua y krill (crustáceos
parecidos a los camarones).
Una cría de ballena azul pesa 2,5 toneladas...
¡es más pesada que dos automóviles!
Las ballenas azules emiten el sonido más fuerte
de todo el reino animal. Su reclamo, que viaja hasta
varios miles de kilómetros, alcanza 188 decibelios,
es decir, el mismo volumen que un jumbo despegando.
Los científicos han observado que las ballenas
azules de la costa de Sri Lanka «cantan» una canción
de notas largas y graves.
Al igual que los demás mamíferos, las ballenas
tienen pulmones. Los cachalotes son capaces de
contener la respiración durante más de una hora.
Los cachalotes-toro pueden sumergirse hasta 2 km
de profundidad. Incluso se encontró uno en la costa
de Sudáfrica que permaneció sumergido durante casi
dos horas, lo cual probablemente le permitiría
alcanzar el fondo marino, situado a una profundidad
de 3 km.
En una ocasión se observó una orca de 7 m de
longitud nadando en el océano Pacífico a una
velocidad de 55 km/h.
Curiosidades de la cafeína
El café es la fuente principal de cafeína, un estimulante orgánico que
aumenta el estado de alerta y reduce la fatiga,
pero que también provoca nerviosismo y dolores
de cabeza.
Los granos del café se alojan en el interior
de las semillas que se recolectan de bayas de
dos especies de plantas tropicales. Una de
ellas, es el «árbol arábiga», que produce granos
de calidad, aunque a menudo desarrolla
enfermedades y es muy sensible a la escarcha y
las sequías. La segunda y más común es el «árbol
robusta». Es más resistente a las inclemencias
del tiempo y a las enfermedades, y produce más
granos, que luego se utilizan para elaborar café
instantáneo y mezclas comerciales. Los granos
maduros se dejan fermentar para eliminar la
pulpa. Las semillas se lavan y secan, y más
tarde se extrae el pergamino (parte interior del
grano no apto para el consumo) y la cáscara
mediante procesos mecánicos. Otras veces, las
bayas se exponen al sol para que se sequen
durante un par de semanas antes de extraer la
cáscara, el pergamino y la piel.
Un tercio de la población mundial toma café,
con un consumo de 400.000 millones de tazas al
año.
¿Un «árbol de chocolate»? Tal vez creas que
sólo podría ser algo fruto de tu desbocada
imaginación, ¡pero lo cierto es que el chocolate
crece en árboles! El chocolate se elabora
molturando los granos de las vainas fermentadas
y torrefactas del árbol del cacao, que se
encuentra en las selvas de América Central. El
nombre científico de este árbol, Theobroma
cacao, significa «alimento de los dioses».
Los aztecas consumían cacao amargo, que fue
introducido en España a principios del siglo
XVII. En realidad, no se elaboró en forma de
bebida dulce hasta el siglo XVIII. El chocolate
sólido (en tableta) se inventó a finales de la
década de 1800.
El té es otra fuente de cafeína y se ha
consumido por sus cualidades saludables desde el
año 2737 a.C.
El té se elabora a partir de las hojas y
vainas de una planta tropical perenne llamada
Camellia sinensis. En la actualidad hay
alrededor de 1.500 variedades de té divididas en
tres grupos: té negro (75% de la producción
mundial de té), que se prepara secando las
hojas, macerándolas para eliminar los aceites y
enzimas, y luego calentándolas, fermentándolas y
triturándolas; té verde (20% de la producción
mundial), que procede de la misma planta que el
té negro, pero que se prepara sometiéndolo al
vapor, secándolo y tostándolo; el té restante se
conoce como Oolong, o té semifermentado, que se
elabora con el mismo método que el té negro,
pero con un proceso de fermentación más breve.
Alrededor de la mitad de la población mundial
consume té. Es la bebida más popular en la mayor
parte del mundo y también la más barata después
del agua.La República de Irlanda es la nación en
la que se bebe más té del mundo, con más de
1.300 tazas por persona y año. En Australia, el
consumo medio anual es de alrededor de 500 tazas
por persona, suficiente para llenar dos mil
piscinas olímpicas. Por otro lado, si
colocáramos en fila todas las bolsitas de té
consumido en Australia durante un año, darían
veinticuatro vueltas alrededor de la Tierra.
Oro
El oro es un metal atractivo, blando y brillante. Es valioso a causa de
su belleza, rareza y resistencia a la
corrosión, así como por la facilidad con la
que se puede moldear.
Todo el oro del mundo refinado hasta la
fecha podría formar un cubo de 18 m de lado,
equivalente al volumen de un gimnasio
espacioso.
El oro es el metal más maleable. Una
esfera de oro del tamaño de una pelota de
golf se puede batir hasta cubrir
completamente el pavimento de una pista de
baloncesto. Esta misma bola de oro se podría
estirar hasta conseguir un fino alambre de
1.300 km de longitud.
Muy pocos líquidos disuelven el oro. Uno
de ellos es un compuesto de una parte de
ácido nítrico y tres de ácido clorhídrico.
Esta solución se llama «agua regia», que
significa «agua real», ya que disuelve lo
que la gente siempre ha descrito como el rey
de los metales.
Hay 9.000 millones de toneladas de oro
disueltas en los océanos de nuestro planeta.
Un kilómetro cúbico de agua marina
contiene alrededor de 50 kg de oro disuelto,
con un valor aproximado de 500.000 dólares,
lo cual significa que el puerto de Sydney y
la bahía de Port Phillip, en Melbourne,
contienen más de 10 millones de dólares en
valor oro cada uno.
Alrededor de 8 centavos en valor oro
están disueltos en el organismo de un humano
adulto.
Dado que el oro es un buen conductor de
la electricidad y no se corroe fácilmente,
se utiliza en la industria de la electrónica
para fabricar contactos eléctricos,
terminales, circuitos impresos y sistemas
semiconductores.
Las formas radiactivas del oro se usan en
la investigación biológica y el tratamiento
del cáncer.La pepita de oro más grande del
mundo conocida hasta la fecha es la Welcome
Stranger («Bienvenida, forastera»). Esta
pieza colosal de casi 71 kg fue descubierta
por casualidad en 1869 por dos mineros, en
Victoria, Australia, que estaban cavando
alrededor de las raíces de un árbol. La
pepita era tan enorme que tuvieron que
partirla en tres para poder moverla. El oro
de la Welcome Stranger vale más de 1 millón
de dólares actuales.
Océanos
La masa oceánica mundial cubre el 71 % de la superficie de la Tierra.
El punto más profundo del océano lo
constituye la Falla de las Marianas, en
el Pacífico, con más de 11 km de
profundidad. La profundidad media de los
océanos del mundo es de 4 km.
La corriente oceánica más grande del
mundo, la Corriente Circumpolar
Antártica, transporta ciento cincuenta
veces más agua de oeste a este que el
caudal del conjunto de todos los ríos
del planeta.
La vida se originó en el mar, y la
sangre humana contiene sal en
proporciones similares al agua marina.
Alrededor de 2.700 millones de
personas (más de la mitad de la
población mundial) viven en un radio de
100 km de la costa.
Una cuarta parte de la población de
Australia vive en un radio de 3 km de la
costa.
Los investigadores han estimado que
7.000 millones de toneladas de residuos
van a parar al océano cada año,
procedentes en su mayoría del hemisferio
norte. Más de la mitad es plástico.
Un litro de pintura derramada en el
suelo cerca de tu casa puede contaminar
250.000 litros de agua.
Los organismos marinos proporcionan
alrededor de una cuarta parte de los
diez mil productos naturales que se
someten a testeo cada año para verificar
su potencial farmacológico. La mayoría
de los fármacos contra cáncer que se
están investigando hoy en día proceden
de organismos marinos.
En invierno, las temperaturas en la
superficie del mar varían notablemente;
por citar un ejemplo: desde 30 °C en la
costa septentrional australiana hasta 11
°C en el sur de Tasmania.
Volcanes
El término
«volcán» procede de Vulcano, el dios
del fuego en la antigua Roma.
Muchos volcanes se forman en el
fondo oceánico, como en el caso de
los ingentes conos de las islas
Hawai.
El fuego que arroja el volcán
consiste en roca en estado de
semifusión que emerge de las
profundidades de la Tierra.
Durante una erupción volcánica,
la lava fundida libera nubes de
vapor, dióxido de carbono,
hidrógeno, monóxido de carbono y
dióxido de azufre. Si en la nube se
acumula mucho polvo, como por
ejemplo dióxido de silicona y
hierro, a menudo se pueden observar
relámpagos.
El polvo liberado en la atmósfera
por una gran erupción volcánica
dispersa la luz del sol. A menudo,
se pueden contemplar ocasos
extraordinariamente cromáticos en
los que el cielo crepuscular
adquiere ricas tonalidades de rojo y
anaranjado.
Mauna Loa, en la isla de Hawai,
es uno de los volcanes activos más
grandes del mundo. Desde la base en
el fondo oceánico se eleva a más de
4.000 m sobre el nivel del mar. Así
pues, su altura total es superior a
la del monte Everest.
La tercera luna de Júpiter en
tamaño, Io, es el objeto más activo
volcánicamente en nuestro sistema
solar. Io es anaranjado a causa de
las erupciones de azufre de sus
centenares de volcanes.
El Estrómboli, en el mar
Mediterráneo, cerca de Sicilia, ha
estado en constante actividad desde
la Antigüedad. Tiene una altura
aproximada de 1.000 m.
Cuando el Krakatoa, en Indonesia,
hizo erupción en 1883, la explosión
se oyó desde una distancia de 5.000
km.
El monte Pinatubo, en las islas
Filipinas, erupcionó violentamente
en junio de 1991, arrojando a la
atmósfera 20 toneladas de dióxido de
azufre a más de 20 km de altura. El
dióxido de azufre formó una densa
niebla de gotas de ácido sulfúrico.
Durante los años siguientes, las
temperaturas globales fueron un
grado inferior a las normales.
El sol
El sol, nuestra estrella más próxima, no es más que una de las miles de
millones de estrellas que
pueblan el universo.
Hasta el año 1500 se creía
que la Tierra era el centro del
universo que todas las estrellas
la netas orbitaban a su
alrededor. Nicolás Copérnico fue
el primero en afirmar que en
realidad los planetas de nuestro
sistema solar giran alrededor
del Sol.
La distancia de la Tierra al
sol equivale a cien veces el
diámetro de Júpiter.
Si el sol se extinguiera de
repente, podrías seguir leyendo
tranquilamente este libro
durante aproximadamente ocho
minutos antes de que te dieras
cuenta de que algo marchaba mal.
Esto es lo que tarda la luz en
recorrer la distancia de 150
millones de kilómetros que lo
separa de la Tierra.
La cantidad de energía
procedente del sol que llega
hasta nuestro planeta cada
veinte días equivale a toda la
energía almacenada en reservas
de carbón, petróleo y gas
natural.
El hidrógeno (73 %) y el
helio (25 %) constituyen
alrededor del 98% de la
composición del sol. El
siguiente elemento en abundancia
es el oxígeno.
La temperatura en el núcleo
del sol es de aproximadamente 15
millones de grados centígrados.
¡En la superficie «apenas»
alcanza los 5.500 °C!
El sol tiene una antigüedad
aproximada de 5.000 millones de
años.
Dentro de aproximadamente
5.000 millones de años, el
hidrógeno del sol se habrá
transformado en helio y se
convertirá en un «gigante rojo»
que incinerará literalmente la
Tierra.
La luz del sol contiene todos
los colores del arco iris, que
al mezclarse, llegan hasta
nosotros en forma de blanco.
El universo
Los cinco elementos químicos más comunes en el universo son, por este
orden, hidrógeno, helio,
oxígeno, neón y carbono. El
hidrógeno constituye el 87%
de los elementos del
universo. El hecho de que el
hidrógeno y el oxígeno sean
tan abundantes hace muy
probable la existencia de
grandes cantidades de agua
(H20) en el universo.
Existen miles de millones
de galaxias en el universo y
se descubren otras nuevas
cada día. Una galaxia es un
ingente conglomerado de
millones de estrellas que
orbitan alrededor de un
punto determinado.
La galaxia de la Vía
Láctea, en la que vivimos tú
y yo, contiene más de
100.000 millones de
estrellas. Hay más estrellas
en el universo que granitos
de arena en todas las playas
de la Tierra.
Si pudieras viajar a la
velocidad de la luz,
tardarías más de cuatro años
en llegar a Proxima Centauri,
la estrella más próxima
fuera de nuestro sistema
solar.
En 1995 dos científicos
suizos descubrieron el
primer planeta fuera de
nuestro sistema solar. Desde
entonces, un equipo de
investigadores
norteamericanos ha
descubierto otros ocho o
nueve planetas más.
Desde la Tierra no se
puede ver ningún planeta de
otra estrella. De ahí que
los astrónomos realicen
mediciones del movimiento de
una estrella para verificar
la alteración de su órbita a
causa del campo gravitatorio
de un planeta que gira a su
alrededor. Un minucioso
estudio de los movimientos
de otras estrellas permite a
los astrónomos calcular la
masa y el período de
revolución (el «año») de un
planeta invisible.
El mayor planeta de
nuestro sistema solar es
Júpiter. Saturno es el que
tiene más lunas (ocho por lo
menos). La superficie de
Venus es la más caliente del
sistema solar, y Mercurio es
el planeta más rápido en su
deriva orbital (más de
cuatro traslaciones por cada
año terrestre). Plutón es el
más lento (su periplo
orbital alrededor del sol
dura 248 años) y también el
de menor tamaño, pero figura
en los libros de los
récordes con el período de
rotación más corto (un día
en Plutón apenas dura 6
horas).
Alrededor de dos mil
asteroides de más de 1 km de
diámetro tienen órbitas que
cruzan la de la Tierra,
además de otro millón de
entre 100 m y 1 km de
diámetro. Los científicos
calculan que existe 1/10.000
probabilidades de que un
objeto de más de 2 km de
diámetro colisione con
nuestro planeta durante el
próximo siglo. Un impacto de
estas características sería
catastrófico.
¿Hay vida en algún otro
lugar del universo? El
programa Search
Extraterrestrial
Intelligence (SETI) intenta
averiguarlo. SETI es un
proyecto internacional en el
que científicos de todo el
mundo rastrean
constantemente el universo a
través de millones de
frecuencias de radio en
busca de señales. ¿Qué
antigüedad tiene el
universo? Según las teorías
más recientes, el universo
fue el resultado de una
gigantesca explosión,
llamada Big Bang, hace
alrededor de 10.000 millones
de años. |
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